jueves, 31 de marzo de 2011

SOY UNA PROCRASTINADORA

¡Estoy sorprendida! Jamás  pensé encontrar la palabra perfecta que definiera el porqué de mi mal hábito de dejarlo todo para último momento. Un término que me impacto, tanto así  que quise seguir investigando sus efectos en el ser humano y al hacerlo me enteré que inconscientemente un gran porcentaje de la sociedad incide en ello, procrastinar.
Como resultado de mi intensa búsqueda en diversas páginas y portales web me tope con <<procrastinación beta>> un blog dedicado netamente al tema de la procrastinación, definiéndola como: “el arte de la postergación”, la manía de aplazar constantemente la realización de una actividad por otra u otras  de menor importancia, lanzando  auto justificaciones tras clásicas excusas que van desde “tengo estrés”, pasando por  “no me nace hacerlo”  e incluso “tengo tiempo de sobra”. Psicológicamente el hecho de posponer nuestras obligaciones muchas veces está relacionado con la motivación a hacerlas o el interés que estas generen. 
Cuanto más profundizaba en el tema, leía y analizaba, hallaba una relación con mi vida cotidiana y es que mi organización del tiempo es pésima. Usualmente cuando me es asignada una tarea con fecha de entrega específica y me dispongo a realizarla,  suelo distraerme haciendo otras cosas, posponiendo una y otra vez mi responsabilidad.  Finalmente un día antes de la fecha pactada para la entrega del trabajo, me encuentro sentada frente a mi computador, ansiosa por hacerlo todo y con sentimiento de culpa por no empezar oportunamente. Curiosamente estando bajo presión logro cumplir con mi labor, pero el dilema está en que me acostumbre a este proceso. Subestimo mi tiempo y lo pago con estrés.

Angélica Rodríguez 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario